
Atendiendo a datos objetivos, y dando por hecho que muchas veces lo de facha se usa como generalización con respecto a la gente de derechas, en lo electoral nada lo indica. Tuvimos mayorías socialistas, en alguna ocasión con apoyos externos, de 1979 a 1995. Más de lo que duró por ejemplo, la mayoría de izquierdas en Madrid, a quien todavía le dura la derecha, igual que a quienes por aquí habitamos. Vamos, que cambió de signo cuando ese viraje fue generalizado en toda España. Y la mayoría que viene ostentando no es tan holgada, e incluso hasta mayo tenía menos votos que PSOE e IU juntos; nada que ver con ciudades sin especial fama como Ávila o Cádiz.
¿De dónde le viene entonces la fama? Alguna vez he oído que tiene que ver con que durante los últimos años de dictadura hubo aquí bastantes atentados de extrema derecha, y que la expresión de marras la acuñó Interviú a raíz de esos sucesos. Sería cuestión, por tanto, más de calidad que de cantidad. Y quizás por ese lado sí sea algo más cierto que en la derecha vallisoletana hay un porcentaje considerable de especímenes de lo más rancio. No es exclusivo de aquí, lo del medio rural es desolador; pero quizás por ser la capital se produce la mezcla de tradicionalismo moral con clasismo que hace que nuestros fachas sean genuinos, pata negra, de pedigrí. Cosa fina, vamos.
Hay quien se suma desde Valladolid a la broma, como para desmarcarse. Pero es que, claro, es salir uno del terruño y que se metan con las raíces y le surge a uno el patriotismo. ¿Pues no me venían los madrileños con el cachondeíto? Pues nada, nada, a disfrutar con esa presidenta de derecha a la europea que arrasa por donde pasa (electoralmente y también de la otra manera).
Ahora un poquito más en serio. Salir de Valladolid durante tres años me sirvió para valorar ciertas cosas que antes daba por sentadas. No solo en lo político, pero ahora hablo de eso. Viendo lo que hay por el mundo (más concretamente por el conjunto español, que diría Duran i Lleida), la izquierda social y política de Valladolid goza de muy buena salud. Ya, ya sé que el PSOE regular, pero hablo de un poco más a la izquierda; o si queremos, por no ubicar a nadie donde no quiera, de movimientos críticos. Tenemos un movimiento vecinal que, para como está la cosa, es un primor. Un colectivo ecologista que es azote del alcalde con una influencia pública muy pero que muy notable, y que junto con los primeros están (estamos, aunque yo haga poca cosa) frenando un montón de barbaridades. Y contar con gente como Óscar Carpintero no solo a nivel teórico sino militante, es un lujazo. Un movimiento feminista en torno a la Coordinadora de Mujeres que tiene un peso mayor que en otras ciudades y con personas de referencia a nivel estatal: no creo que haya muchas universidades con una Cátedra de Género. El ciclismo urbano está en auge gracias a gente que se lo curra mucho, y nuestra Masa Crítica es proporcionalmente de las mayores. El movimiento estudiantil lleva muchos años siendo referente estatal de trabajo serio y movilizador, y tiene la poco común virtud de no tener influencia partidista sin caer en falsos apoliticismos. Hay un Ateneo Republicano que ha salido como de debajo de las piedras y hoy moviliza a cientos de personas. Contamos con urbanistas comprometidos que están ahí para lo que haga falta. En el terreno sindical, aparte de que CC.OO. hace un trabajo muy digno en muchos centros de trabajo, tenemos también un sindicalismo alternativo bien majo, con una CGT mayoritaria en varias de las principales empresas y más sensata que en otras partes, o un STE hegemónico en la enseñanza de Castilla y León. Y qué se yo, cooperativas, gente trabajando en acción social, movimiento LGTB...
Y lo mejor de todo esto es que la ligazón entre todo ello es bastante fuerte, las intersecciones permanentes, las dobles militancias aglutinan en vez de obstaculizar... Tenemos miles de miserias, pero el potencial transformador de Valladolid es mucho mayor que en otras ciudades que conozco. Hay mucho de Fachadolid, pero a veces a este pueblo da gusto verlo.
Comentarios
Me he cansado de repetir que IU rozo el escaño en 1996 en valladolid y que regularmente su porcentaje de votos en la provincia es de los 20 mejores a nivel español.
Se nota el peso obrerista de la Fasa y espero que el de la Universidad
que continue la lucha
por cierto
Salud y República.
http://www.juventudescomuneras.org/modules.php?name=News&file=article&sid=123
http://www.jairoelpijofutbolero.blogspot.com/
Enhorabuena y gracias por esta entrada tan clarificadora, contundente y certera. ¡Qué razón tienes! Desde que tuve la suertaza de conocer la pata negra de la izquierda vallisoletana y la mismísima Pucela 'in situ', no puedo evitar rebatir a la defensiva a cualquier graciosete que recurre al tópico de Fachadolid... sobre todo cuando el graciosete es, como yo, original de estos Madriles tan progresistas y vanguardias de la izquierda....
Un abrazo enorme! Nos vemos pronto
A todos he tenido que explicar un par de cositas. Como dices, el peso obrero en la ciudad es muy notable, Bolaños gobernó nada menos que cuatro legislaturas y poco ha faltado para que PSOE-IU pudieran desbancar al individuo que ocupa la alcaldía. Cosa que, por ejemplo, no puede decirse en Santander, en donde desde hace años muchos de la propia ciudad la llaman Fachander, con razones contundentes, pues es según creo la ÚNICA capital de provincia o región española donde jamás ha gobernado el PSOE, o nada a la izquierda de UCD (matiz: ahora que caigo, en Bilbao probablemente ha gobernado sólo el PNV, también tiene tela la cosa).
Lo de Fachadolid, efectivamente, tiene mucho que ver con la importante presencia en la transición de los grupos ultras (falangistas, FN, etc.), que aún muy disminuida, se deja sentir todavía un tanto. Y todo aquello de la cuna de Onésimo Redondo, etc.
Un saludo y ánimos a la izquierda pucelana.
¿Cual, el de las mariscadas en lugar de las barricadas?