viernes, 3 de mayo de 2013

El CIS y Metroscopia compiten en MasterChef



No, este no es un post para poner a parir el trabajo del CIS ni de Metroscopia. Quien haya entrado para reafirmarse en la idea de que tras las encuestas hay una perversa "cocina" al servicio de oscuros intereses tendrá una decepción. Porque, antes al contrario, intentaré explica que la llamada "cocina" es inevitable y necesaria, al menos si se quieren dar esas cifras de estimación de voto que tanto gustan a los medios, a pesar de que a menudo lo confundan con la intención de voto.

La cosa es sencilla: la intención directa de voto refleja lo que se responde a la respuesta "¿qué votaría usted si hay elecciones mañana?" y ofrece, por tanto, porcentajes sobre el total del electorado, incluido el que no votará. Por el contrario, la estimación de voto supone un cálculo a partir de un modelo estadístico, y en el resultado final se prescinde de una parte del electorado que se supone que se abstendrá. El porcentaje de voto a cada partido, por tanto, será un porcentaje sobre la parte de la población que se cree que votará y además será un dato obtenido de ese modelo estadístico, que puede variar: como dice aquí el CIS, que ofrece todos sus datos "en bruto", esa estimación puede variar aplicando otros modelos estadísticos.

Dicho esto, se entenderá por qué para analizar encuestas de diferentes institutos de demoscopia es más lógico comparar datos como el de intención directa de voto (y otros "en bruto") que la estimación de voto. Porque puede dar la sensación de que, en las últimas encuestas publicadas, Metroscopia (las encuestas que publica El País) y el CIS nos dibujan países totalmente distintos: en El País, el PP se hunde sin remedio y el PSOE no levanta cabeza y cae con él, mientras que IU y UPyD emergen con fuerza (especialmente en Madrid); en las del CIS el PP baja, pero despacito, el PSOE se mantiene más o menos e IU y UPyD crecen lentamente.

Como en alguna de las pruebas de ese reality show de la tele pública, parten de unos ingredientes básicos comunes, pero cada casa los condimenta de una manera, hasta el punto de que puede parecer que estamos comiendo cosas distintas. Sin embargo, podemos encontrar algunos elementos comunes interesantes en los datos de los diferentes partidos (por desgracia, Metroscopia solo ha ofrecido datos de intención directa desde Noviembre de 2012 y se comparan solo los meses que hay encuestas de ambos):

martes, 9 de abril de 2013

El sorpasso de IU y el nuevo abstencionismo

Ayer, el blog de Metroscopia reveló que IU superaba por primera vez en intención directa de voto al PSOE. Es un dato realmente llamativo, pero la verdad es que por sí solo dice poca cosa. Porque en eso estoy de acuerdo con la comparación que encabeza el blog de esta casa demoscópica: las encuestas son como los termómetros. Y que el termómetro indique que nuestra temperatura es de 38,5 ºC puede querer decir que tenemos una infección, pero también que nos hemos roto un hueso o incluso que, como el niño de ET, hemos hecho trampa y hemos puesto el termómetro al calor de una bombilla.

Así que intentemos ver qué hay detrás de ese interesante dato de Metroscopia:

sábado, 27 de octubre de 2012

Un blog para la Asamblea Federal de IU

Si todo va bien, cuando este artículo se publique estaremos en medio del debate en la Asamblea Provincial de IU en Valladolid. Estamos en el proceso asambleario federal de Izquierda Unida, que culminará en Diciembre, una cita que considero que tiene una especial importancia en el actual contexto.

Por eso he decidido poner en marcha un blog específico y temporal para ello al que he llamado "Saltándose el régimen". Quería haberlo hecho público bastante antes, pero Eberhard Grosske y Tania Sánchez me han entretenido en un apasionante debate que ha enriquecido las ideas que yo venía trabajando para esta cita y han cambiado el enfoque que tenía inicialmente este blog. Fruto de ello ha surgido una aportación general al proceso asambleario que hemos llamado "Tiempos de audacia política" y que se puede ver también en él, así como un buen puñado de enmiendas con las que en este momento estaré aburriendo soberanamente a mis compas de asamblea. Las comparto para que quien quiera pueda usarlas a su antojo.

Además de ello habrá artículos, reflexiones de actualidad... Bueno, mejor visita el blog, echa un vistazo a su presentación y a la sección "Ideas de fondo" y así lo exploras por tu cuenta. ¡Espero que os guste!

viernes, 28 de septiembre de 2012

Carta abierta a Luis García Montero



Estimado Luis:

Comienzo con esto de “estimado” no por formalismo, sino porque te estimo al menos desde que fui consciente de que ese poeta idolatrado por mi madre compartía la mayoría de mis inquietudes y anhelos. Somos compañeros en el sentido más laxo de la palabra y en el más concreto por compartir incluso cuota.

Por eso no pude evitar torcer el gesto al leer tu artículo de opinión del 27 de Septiembre en Público Porque comparto contigo la preocupación de que el malestar social se pueda acabar traduciendo políticamente (o antipolíticamente) en una tabula rasa que degenere en terreno abonado para un populismo autoritario. De eso hay, por supuesto, en la calle, y habría más de una y más de dos personas con ese pensamiento en Neptuno o el Paseo del Prado el martes pasado. Pero también las hay en movilizaciones sindicales o cualquier otra más tradicional. Es desolador escuchar según qué cánticos cuando cada viernes bajo a concentrarme a las once con el resto del funcionariado levantisco. O incluso lo que oía cuando marchaba hace dos semanas por la Castellana, de boca de gente con su bandera y su gorra sindical, de esa que sin duda protestaba junto a ti en el último franquismo.

La convocatoria de Rodea el Congreso no pretende, como parece que interpretas, despreciar al Parlamento. Habrá quien acuda con ese ánimo, qué duda cabe, e incluso cánticos que nos hagan dudar a los que nos manchamos en las filas de la política institucional. Figúrate, yo hasta encabecé la lista de IU al Congreso por Valladolid. Pero tenemos que ser capaces de ver más allá e interpretar qué significa todo esto, por qué la reacción de la gente apunta donde apunta, más allá de que haya quien interesadamente promueva ciertos discursos.

No creo que me llevaras demasiado la contraria si te digo que el Parlamento hoy está absolutamente secuestrado. No es simplemente el PP con mayoría haciendo cosas que no nos gustan a alguna gente, como ocurrió en el pasado. Es una Cámara limitándose a ratificar reales decretos dictados por voces ajenas. Es un pleno con las manos atadas para enmendar unos presupuestos consagrados a pagar deuda a los bancos porque dieron un golpe a la Constitución. Poco importa entonces si allí hay algunas personas honestas y trabajadoras ocupando escaños.

La duda es si estas instituciones, en caso de estar mayoritariamente formadas por personas de ese tipo, realmente podrían gobernar para los intereses de la mayoría. Casualmente estaba en Grecia coincidiendo con la última semana de campaña electoral. El acoso a Tsipras y Syriza era descomunal en los medios y creo sinceramente que el miedo infundido a la población funcionó para evitar su victoria. Quizá ya no les sirva, ahora que las amenazas de expulsión del euro continúan incluso con Samaras. Pero, incluso aunque hubiera ganado, sus manos habrían estado muy atadas, porque el diseño institucional europeo antidemocrático resulta decisivo para desarrollar una determinada política económica en cada país.

A mi entender, lo que ahora ocurre es que percibimos con claridad no solamente que hay malos gobernantes que gobiernan injustamente, sino que hay un modelo institucional perfectamente diseñado para que no todos los proyectos puedan ser llevados a cabo. Eso no le resta un ápice de importancia a la lucha de quienes contribuisteis a acabar con el franquismo. Pero si no somos conscientes de las limitaciones del modelo constitucional, las impuestas entonces y las que se nos van imponiendo después, no podremos aspirar a cambiar realmente las cosas.

Yo también estoy por un amplio frente cívico y por tomar el Congreso con nuestros votos. Pero no lo considero excluyente con ir mañana, como iré, a rodear el Congreso (no a tomarlo) y a señalar que, en el actual contexto, esa cámara representa más a cualquier inversor holandés o alemán que a mí o a mi familia. Aunque allí estén personas por las que voté, haciendo mucho y bien, siendo nuestros pepitos grillos. Pero necesitamos algo más que pepitos grillos, Luis, aunque sean imprescindibles.

Un abrazo afectuoso
Juan

lunes, 17 de septiembre de 2012

Encuestas para ver con microscopio

Si hace un mes hablaba de ver la encuesta del CIS "con las gafas adecuadas", hoy toca hablar de otras encuestas que, para ser analizadas en profundidad, necesitan ser observadas con lupa. Incluso de esas que se utilizan para ver si las joyas son verdaderas o falsas, porque son opacas como un muro de hormigón.

Mientras que la encuesta del CIS nos ofrece desde conocer el cuestionario, hasta solicitar los resultados en bruto, pasando por cruzar los resultados por variables de todo tipo, la mayoría de encuestas privadas nos ofrecen poquísimos datos sobre cómo se ha realizado el estudio y a partir de qué respuestas obtienen sus conclusiones. Sin embargo, el medio de comunicación que las encarga nos ofrece el resultado final de estimación de voto (el más mediático) y, como es lógico, pocas personas se paran a analizar qué grado de fiabilidad tiene cada encuesta. Es más, en ocasiones el CIS es el instituto de estudios con peor fama por considerase "politizado".

Vuelvo a meterme en camisa de once varas, porque sé muy poco de demoscopia y de análisis electoral, por lo que me limitaré a señalar cosas que me parecen raras, quedando abierto a explicaciones de gente que sepa más del tema.

Hoy está teniendo especial eco una encuesta que ha publicado la Cadena Ser y realizada por "My World", dado que lanza un "bombazo" situando a UPyD como tercera fuerza política con nada menos que un 13% de estimación de voto, por delante de IU (11,7%). Como suelo hacer, he buscado el estudio completo, para no quedarme en los titulares. Es muy habitual que los medios de comunicación no ofrezcan los resultados del estudio, sino solo aquellos que seleccionan; sin embargo la Ser sí que nos ofrecía el enlace.

Tras observarla un poco por encima he encontrado una serie de cosas que me resultan sorprendentes y, salvo que alguien me corrija, poco profesionales:

  1. El método de entrevistas utilizado (ver última página) es poco habitual. Se trata de 1100 "entrevistas online a partir de un panel de captación activa". Lo que suelen usarse son entrevistas personales o telefónicas. Desconozco esta metodología y por ello ni puedo ni quiero descalificarla. Por lo que he podido leer aquí y aquí, se trata de una muestra obtenida mediante la invitación personalizada a través de internet a ciertas personas incluídas en bases de datos de marketing de distintas empresas o portales virtuales, a partir de su perfil sociodemográfico. Por lo que sé, los estudios más rigurosos (el CIS, por ejemplo) suelen descartar las entrevistas telefónicas, ya que se introduce un sesgo en la muestra por el hecho de que el tipo de gente que puede estar en casa para responder a una encuesta no representa al conjunto de la población. Con más motivo podemos decir que este tipo de encuesta solo podría dirigirse a personas con acceso y determinados hábitos de uso en internet. Y, por ejemplo, se ha visto cómo UPyD o IU tienen comparativamente más presencia en redes sociales o sus votantes son quienes más usan internet (ver pregunta 26)
  2. Lo que sí que me atrevo a afear a la empresa My World (por otro lado, para mí y para Google, totalmente desconocida) es que nos ofrezca una estimación de voto (ver página 8) sin haber reflejado antes pregunta alguna del tipo "si mañana hubiera elecciones, ¿a quién votaría?". Según nos indican "los resultados del cuadro son proyecciones electorales generadas a partir de un modelo de estimación de voto que se aplica a los datos de intención de voto de la encuesta." De acuerdo, así suele ser, pero ¿cuáles son esos datos de intención de voto? ¿Qué otras variables se tienen en cuenta para realizar la estimación? No contamos con datos de intención directa, simpatía, etc. por lo que hay que hacer un acto de fe para considerar que esos resultados tienen alguna base. Ni siquiera nos ofrecen los datos de recuerdo de voto que, como veremos, son importantes en esta ocasión.
  3. La encuesta nos ofrece también una valoración de líderes (ver página 13). Rosa Díez, como es bastante habitual, aparece como la mejor valorada. Vemos también en el cuadro que es la que más entusiasmo despierta entre sus propios votantes: un 5,6 frente al 4,8 de Rajoy entre el electorado del PP, 3,7 de Rubalcaba en el del PSOE y 4,6 de Cayo Lara entre quienes votaron IU. Sin embargo, los datos me han escamado. Puede que me equivoque yo al realizar el cálculo, pero entiendo que influye mucho que la buena nota te la pongan unas pocas personas (como en el caso de quienes votaron UPyD) o muchas (quienes votaron PP, por ejemplo). De tal manera, de ninguno de los modos en los que he hecho algunas "cuentas de la vieja" me resulta posible que Rosa Díez, fatal valorada por los votantes de los otros partidos, saque mejor nota que Rajoy. Obviamente, Díez tiene mejor nota entre quienes votaron UPyD, pero este es un segmento muy pequeño de la población encuestada. Basta con ver que Rajoy tiene el cuádruple de valoración entre sus propios votantes, prácticamente la misma valoración que Díez entre los de PSOE e IU e incluso una valoración muy aceptable entre los de UPyD, cuando la valoración de Díez entre los del PP es pésima. Confieso que aquí quizá se me escapa algún dato (no ayuda que no añadan el recuerdo de voto y haya que acudir a los resultados de Noviembre), pero me parecen unos datos "raros".

En fin, la cuestión no está en si esta encuesta acierta o no. Es muy probable que en lo fundamental acierte, ya que por lo general marca las mismas tendencias que otras encuestas publicadas recientemente (desplome del PP, estancamiento a la baja del PSOE, subida de IU y UPyD). Lo problemático es que se publiquen estudios, con gran impacto en la opinión pública, sin que exista posibilidad alguna de contrastar su fiabilidad. La única posibilidad que nos queda es confiar acríticamente en ellos o levantar sospechas quizá injustamente. Pero tampoco es justo para el electorado que nos acribillen a datos sin presentarlos con el mínimo rigor científico.

lunes, 6 de agosto de 2012

Leer la encuesta del CIS con las gafas adecuadas

Apenas he tenido tiempo de revisar el barómetro del CIS del mes de Julio, que se ha hecho público hoy. Pero mirando algunos datos por encima, quería contribuir con algunas pinceladas para ayudar a leerla, sobre todo en lo relativo a estimaciones y perspectivas electorales.  Existen otros indicadores sumamente interesantes que cabría analizar, pero me limitaré a lo que he podido mirar un poco.

Obviamente a quien esté acostumbrado a hacerlo le parecerán obviedades, pero quizá para gente no habituada le puedan servir:

  1. En primer lugar, es bueno fijarse en la fecha del "trabajo de campo" de la encuesta, es decir, cuándo han sido preguntadas las personas que han respondido. Ha sido realizada del 2 al 10 de Julio, después de la petición de rescate, pero antes del "Viernes 13" en que se anunció el mayor aluvión de recortes y de las multitudinarias manifestaciones del 19J o la continua movilización de funcionariado y otros colectivos en la calle de estas últimas semanas.
  2. En segundo lugar, conviene no fijarse demasiado en el dato de estimación de voto, que es el que más se suele difundir y es un cálculo aproximativo a partir de distintas variables. Nos dice mucho más la intención directa de voto (declaración expresa de a quién votarías mañana) y, sobre todo, es necesario leer esos datos en perspectiva, comparándolos con encuestas anteriores. Esto es así en general, pero es decisivo en un momento como este. Los cambios se producen tan rápidamente y hay una volatilidad tan grande que es imposible estimar correctamente. Luego lo explico mejor.
  3. Ojo con los titulares de los medios. La noticia no es que el PP ganaría las elecciones, ni que el PSOE le recorta distancia. La noticia es, en esta y en todas las encuestas que se están publicando, que el PP se desploma a una velocidad casi nunca vista (lo de UCD fue espectacular), pero sobre todo, que el PSOE no recoge absolutamente nada. Nunca se había producido un fenómeno así. Por eso es bueno mirar los datos de ambos partidos sumados para evaluar este fenómeno.
  4. Pocas veces el CIS ha estimado al PP por debajo del 40%. Y pocas al PSOE por debajo del 30%. Nunca ambas cosas a la vez, hasta hoy. La suma de ambos partidos es la más baja desde que ambos se consolidaron como alternativas de gobierno. Otros datos como la confianza en los líderes son terribles para los dos y sumamente preocupantes para el PSOE, ya que Rubalcaba genera aún menos confianza.
  5. En intención de voto directa, el PP pierde 6 puntos desde abril. El PSOE, 3,7. El PP está en su mínimo histórico y el PSOE al nivel de 2000 tras la derrota de Almunia. La suma en intención directa de ambos en abril era de casi el 50% de todas las personas que respondían a la encuesta, incluidas las que decían que no votarían. A día de hoy es apenas el 35%, casi 15 puntos menos. Casi todo lo pierde el PP, pero el PSOE no remonta, e incluso pierde un poco.
  6. Otro dato impresionante: el porcentaje de personas que declaran expresamente que se abstendrían sube a una velocidad impresionante (13 puntos desde octubre) y por primera vez supera el 20% (22,3%). No solo eso, sino que la abstención sería "primera fuerza política", 4 puntos por delante del PP. Jamás se había producido ese fenómeno en la encuesta del CIS.
  7. Todo esto apunta a un momento de tanta volatilidad que resulta muy difícil hacer estimaciones de voto. Para hacer la denominada "cocina" de las encuestas, es necesario contar con otra serie de variables que nos pueden indicar cómo podría ser el reparto final del voto. Por ejemplo, hay que estimar cuánta participación habrá. ¿Cómo estimarlo cuando la abstención declarada da esos bandazos que no se habían visto hasta ahora? O también hay que determinar a dónde puede ir el voto de las personas indecisas, que no señalan a ningún partido expresamente en la encuesta. ¿Cómo "repartirlos" cuando lo habitual es que el grueso se lo lleven PP y PSOE si estos presentan una evolución sin precedentes?
Estamos en una situación absolutamente impredecible. Eso no quiere decir que vaya a producirse necesariamente un seísmo en el escenario electoral. Pero sí que nos indica que leer las encuestas hoy de la misma manera que hace uno o dos años es un error.

jueves, 2 de agosto de 2012

Vientos del Egeo

Desde el martes de la semana pasada he publicado nueve artículos (diez con este) para dar salida a una serie de reflexiones que tenía en la cabeza desde hace meses y que han ido tomando forma al calor de los acontecimientos de este último mes y pico. Más o menos, desde que volví de Grecia con el sabor agridulce en los labios por la derrota de Syriza en las elecciones del 17 de Junio y me encontré con el país rescatado. Quizá la conjunción de esos dos elementos y todo lo que ha sucedido después (recortes brutales, movilizaciones inesperadas), ha contribuido a reforzar la idea de que no estamos en un momento cualquiera, sino en un momento decisivo históricamente que no podemos limitarnos a ver pasar.

Lo que he escrito no tiene mucho de novedoso. Cualquier persona con la paciencia y curiosidad suficiente podrá encontrar, más desarrollados y mejor redactados, los distintos argumentos que he utilizado en artículos y reflexiones que han circulado por la red, los periódicos y las revistas en los últimos tiempos. Pero al menos me ha servido para poner mis pensamientos en orden, que no es poco, después de tropecientos borradores empezados a partir de notas a vuelapluma.

Aquí os dejo ordenados los enlaces de estas nueve reflexiones, para poder verlos en conjunto. Espero que pueda servir para que alguien se anime a desarrollar ideas, refutarlas, criticarlas o difundirlas.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Hacia un programa en movimiento (A salto de mata VIII y final)


En los últimos posts he ido reflexionando acerca de las posibilidades de un vuelcoelectoral, sobre las limitaciones de la acción de gobierno en el contexto actual, y sobre la necesidad de no confiar todas las posibilidades detransformación a la acción institucional. Cabría añadir un último matiz que no sé si llegué a apuntar: también las iniciativas ciudadanas pueden tener un recorrido muy corto si renuncian a influir en el ámbito institucional. En cuanto empiezan a suponer una mínima amenaza, salen al paso la maquinaria legal y las presiones de todo tipo. Conviene, por tanto, no inclinar demasiado la balanza únicamente hacia ese lado.

Una vez recogidas todas estas reflexiones, llega el momento de valorar cómo actuar. ¿Es posible llegar a pensar en un movimiento amplio capaz de actuar en el terreno de la movilización, de la acción institucional y de la construcción de alternativas sobre el terreno, en una perspectiva constituyente? En mi opinión, hay algunas señales que permiten ser optimistas, al menos para ir avanzando en la confluencia en este momento “destituyente”. Es decir, ahora que se abrenbrechas en el régimen por la ruptura de consensos sociales y culturales y se deslegitiman sus instituciones y sus partidos.

Aprendamos para ello algunas lecciones de lo que ha pasado en las calles en los últimos meses. ¿Dónde se está marcando la línea divisoria en la arena política? Entre quienes apoyan las políticas de recorte que impone el memorándum y las instituciones supranacionales y quienes se oponen a ellas. ¿En qué reivindicaciones concretas coincide una parte del Parlamento y los movimientos en la calle? En el corto plazo hay dos que ya resuenan tanto, por supuesto, en el 15M, como en la izquierda política o incluso en el ámbito de CC.OO. y UGT ysu Cumbre Social: referéndum y auditoría de la deuda. Y a medio plazo existen otras coincidencias de fondo, aunque fuera siquiera en torno a cuestiones tan básicas como las que se plantea en el Plan de Rescate Ciudadano: ni un euro más para rescatar a bancos, servicios públicos de calidad, redistribución de la riqueza, vivienda digna garantizada y profundización democrática.

Pensemos, a partir de ahí en tres “sencillos” pasos, que creo que estamos en condiciones de dar:
  1. Convocar una mesa de organizaciones políticas coincidentes con esos planteamientos básicos. Ese frente que se vio en el Congreso al levantarse de la votación delplan de ajuste (IU, ICV, CHA, BNG, ERC, Amaiur), junto a otras formaciones que puedan coincidir en esas reivindicaciones (Equo, IA y otras). Tratar de dar traslado al ámbito político de las reivindicaciones de la calle (como hicierapor ejemplo Coscubiela en la comparecencia de Rato trasladando las #PreguntasPaRato).
  2. Intensificar la agenda movilizadora en la calle, con la máxima unidad y respeto a la autonomía posibles. Esto debe combinar desde movilizaciones sindicales clásicas a convocatorias espontáneas por las redes, pasando por cortes de calle de funcionariado, paralización de desahucios, etc.
  3. Sobre la base de esa confluencia en la calle empezar a convocar desde abajo mesas plurales y abiertas, con la participación de organizaciones políticas y sociales y personas a título particular, para trabajar la idea de un “programa en movimiento”. Es decir, no de hacer un programa electoral al uso, sino de ir avanzando en torno a propuestas que sirvan a la vez como elemento movilizador (es decir, no solo se ponen en el papel, sino que se pelean en el plano concreto del derecho a la vivienda, a la educación, etc.) y puedan ser en el futuro bases para una actuación institucional que supere los referentes actuales.

Explico bien esto último, no quiero que suene demasiado difuso. Es un programa en movimiento, porque no se defiende con el discurso, sino con la acción, con la defensa efectiva de derechos. Puede tratarse de acciones puntuales, como la paralización de desahucios, el realojo de personas, o la defensa ciudadana de derechos humanos. Pero también de crear tejido social a medio plazo, desde lo local, haciendo realidad ese programa a través de la acción directa y cooperativa.

Pero es un programa, con todas las letras. Porque también tiene la vocación de pelear en lo institucional, pero sin duda reformulando lo que existe. No tiene sentido que la tarea de representación se piense igual con una sociedad movilizada y unida en la calle, con gran exigencia de responsabilidad a los cargos públicos. Eso, sin duda tiene que pesar. La próxima cita, salvo adelanto, son las elecciones europeas en 2014. ¿Acaso sería tan difícil que de aquí a entonces todas las fuerzas “antiplandeajuste” se unieran para tratar de dar voz a ese movimiento ciudadano? Quiero pensar que es posible.

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Nuestro reino sí es de este mundo (A salto de mata VII)


En el post anterior late una (auto)crítica que creo que es necesario hacer en la izquierda, que es el hecho de haberse limitado al terreno expresivo y haber renunciado a la transformación, aquí y ahora, de las relaciones sociales de consumo, producción, creación cultural, etc. Con la evidente excepción de los casos en los que ha podido hacerlo desde las instituciones.

Me explico mejor: la mayoría de las organizaciones políticas de izquierda basan su actividad en comunicar sus impresiones y propuestas con respecto a todo tipo de cuestiones. Aprueban declaraciones, realizan comunicados, presentan iniciativas institucionales, editan boletines, organizan charlas, convocan o se suman a manifestaciones… En cualquier caso, expresan su opinión, ya sea con la intención de inducir a la reflexión y agitar conciencias o simplemente intentando representar las ideas de una parte de la sociedad.

Sin embargo, como bien decía recientemente Juan Torres “la izquierda paga muy caro también su incapacidad para "adelantar" a la sociedad lo que le ofrece, para anticiparle de alguna forma el tipo de mundo que desea alcanzar”, en contraposición con las cooperativas, los vínculos de solidaridad y las experiencias de vida en común de los primeros movimientos obreros. De alguna manera la izquierda ha de demostrar que su reino también es de este mundo, que no ofrece exclusivamente esperar a una victoria electoral que se antoja lejana. La enormidad del reto de transformar la sociedad y la pequeñez de quienes nos lo planteamos acaba convirtiéndose en melancolía. Al final nuestras charlas, reuniones y debates son una mezcla del “qué mal está todo” con el “habría que”. Es necesario tocar con las manos ese mundo que deseamos, y en parte, es posible.

Un ejemplo: FIARE comenzará a operar como una entidad de crédito en 2013 (con sus cuentas, sus tarjetas y todo). ¿No sería decisivo incentivar que se muevan miles de cuentas a, por ejemplo, esta banca ética? No ya por sentirse más a gusto con el destino de nuestros ahorros, sino porque así reduciríamos la capacidad de chantaje de la gran banca. Otro ejemplo: MásPúblico, una cooperativa de extrabajadores y lectores de Público lanzará un periódico de información general muy pronto. ¿No sería fundamental que tuviera suficiente apoyo económico para que pudiera tener periodicidad semanal o incluso diaria? Para completar la estupenda labor que realizan medios como Diagonal, llegando a sectores sociales menos ideologizados que a día de hoy recurren a los medios de los grandes grupos empresariales.

Hablo solo de estos dos ejemplos en los que participo personalmente como cooperativista, pero habría otros muchos que no se limitan a opinar sobre la sociedad, sino que la transforman aquí y ahora. La izquierda debe asumir también como tarea estratégica fortalecer todo tipo de iniciativas ciudadanas que forjan nuevas relaciones sociales desmercantilizadas, solidarias, alternativas. No tomándolas al asalto, sino "regándolas", colaborando para que broten y crezcan. No solo sirve como carta de presentación de otra sociedad posible sino que, efectivamente, permite vivir de acuerdo con otros valores, al menos una parte de nuestras vidas. Y además, contribuyen a no legar toda la responsabilidad de la transformación social a la acción desde los gobiernos, sino que estos pueden contribuir a regar, fortalecer y remover los obstáculos para que sea la ciudadanía la que cimiente el cambio. Un cambio que, será así o no será.

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martes, 31 de julio de 2012

¿Tomar el poder? (A salto de mata VI)


Como terminaba diciendo en el anterior post, no basta con aspirar a un triunfo electoral (ya de por sí complicado) de alguna opción que rompa con la “política única”. Podemos fantasear con una situación extrema en la que podría llegar a darse una masiva transferencia de voto a la desesperada desde los partidos mayoritarios hacia una opción alternativa. Pero aún así sería todo un regalo envenenado, por dos motivos:
  • En primer lugar, porque se le exigirían unos resultados inmediatos muy difíciles de obtener. Como decíamos ayer, el escenario real es gestionar la miseria con una soberanía limitada. 
  • En segundo lugar, porque las presiones desestabilizadoras que surgirían desde todo tipo de instancias serían difícilmente soportables únicamente con “voto prestado”. Basta ver el revuelo mediático, diplomático, económico, etc. que se levantó ante la mera posibilidad de que en Grecia ganara quien no podía ganar.
No pretendo con ello llegar a la desalentadora conclusión de que ni tomando el poder hay alternativa. Lo que afirmo es que tomar el gobierno no es tomar el poder. Seguramente, es condición necesaria, aunque solo fuera para cambiar el rumbo de algunas decisiones con efectos inmediatos sobre las vidas de las personas. No podemos confiarlo todo a un proceso constituyente, que para ser realmente democrático debe ser pausado, y mientras tanto olvidarnos de las necesidades materiales. Pero, siendo condición necesaria, no es condición suficiente, si ese gobierno no puede salirse de los estrechos márgenes en los que se encorseta a la “política posible” hoy. Y no puede desbordar esos márgenes en solitario, por las trabas que apuntaba antes y porque el poder no está únicamente, quizás ni principalmente, en las instituciones representativas.

A ver si consigo no hacerme un lío: no podemos combatir el poder real desde el poder sometido. Es decir, si hay gente que no deja ni siquiera a Rajoy, que es "de los suyos", que afloje una miaja (siquiera sea para que no se descalabre electoralmente), ¿qué iba a poder hacer un gobierno de gente común y con ganas de tocarles los privilegios?. Quizá es más lógico pensar que también es necesario actuar desde el contrapoder social, porque el dominio efectivo sobre nuestras vidas no se ejerce solamente desde las instancias de gobierno. Si nos han podido someter a este enorme chantaje que está resultando ser la crisis es precisamente porque nos han hecho dependientes de su engranaje. "A la mierda los bancos", sí, pero a día de hoy nuestros escasos ahorros no están en otra parte. "Ya está bien de empresarios chupasangres", sí, pero aún no hemos sido capaces de generar alternativas de subsistencia al margen de su “espíritu emprendedor”.

Sin trabajar en el terreno de alternativas financieras, productivas, de consumo, etc. el poder real tendrá plena capacidad de chantajear al mejor intencionado de los gobiernos a través de las vidas de la bienintencionada ciudadanía que le votó, que sufrirá los efectos del boicot patronal.

Propongo una tarea enorme, hercúlea, lo sé. Pero lo bueno es que no hace falta esperar a escenarios tan improbables como un seísmo electoral, sino que se puede trabajar en ello ya. Más aún, se está trabajando ya.

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