Asamblea Federal (IV): la Coordinación

Finalmente, no serán cuatro, sino cinco, los apuntes que realizaré sobre la Asamblea. Quiero tratar por separado el tema de la no-elección de nuestra cabeza visible.

Ya he comentado que hago un balance fundamentalmente positivo de la Asamblea. Y ello, a pesar de que creo que fue un enorme error salir sin Coordinador/a de la Asamblea. Mis impresiones son contradictorias al respecto: creo que nos hace falta cuanto antes ofrecer un referente, que no solo debe ser una persona, pero también debe encarnarse en una o varias personas; pero a la vez pienso que no estamos en un momento cualquiera y que si nos esquivocáramos al dar ese paso, podría ser un error fatal. Y estoy con Adolfo en que se da demasiada trascendencia a esa cuestión; pero tampoco podemos luchar contra la realidad.

Hemos avanzado en ciertos aspectos: creo sinceramente que nadie se imagina ya hoy la posibilidad de que podamos tener una dirección en la que no estén integradas todas las sensibilidades, sea quien sea la persona que la coordine. Quedaría de ese modo conjurado el peligro de repetir errores del pasado: igual vamos más lento, pero iremos más seguros y más lejos. Y ello afecta tanto a quien debe saber integrar como a quien debe aprender a ser una minoría leal.

Yo creo que salimos sin una persona que nos coordine porque no nos dio tiempo a hacer bien la digestión. Porque no nos valía con que alguien sumara un poco aquí y otro poco allá para ganar por la mínima y porque ninguna propuesta sobre la mesa terminaba de cuajar para ser de consenso. Salimos de una etapa con conflictos demasiado enconados como para encontrar fácilmente mirlos blancos que conciten tal acuerdo. Pero estamos más cerca de ello de lo que podíamos estar hace unos meses.

Como ya he explicado, la postura que defendí en mi ámbito era la de que encabezara ese equipo colectivo la minoría mayoritaria, que a todas luces sería la candidatura de Cayo Lara, y que se integrara con responsabilidades relevantes al resto. Yo renunciaba, de ese modo, a que se reeditara un entendimiento entre IU Abierta y lo que se ha venido a llamar la Nacional II: considero que no son tantas las coincidencias y que salíamos de una experiencia que no fue del todo satisfactoria para nadie. En un escenario en el que nadie ostentara una mayoría amplia ni un poder omnímodo, ¿por qué no probar con una nueva combinación?

Esa habría sido mi preferencia, pero no quiere decir que cualquier otra opción sea ilegítima. Me preocupa cómo ahora se está planteando que la única posibilidad es que coordine Cayo Lara, por más que me decantara en un inicio por ello. ¿Desde cuándo estamos de acuerdo con el criterio del PP de que debe gobernar la lista más votada? No somos presidencialistas. Cuando no hay mayorías claras, hay que buscar acuerdos, como parece que han hecho todas las partes en las semanas previas. No ha cuajado ninguna solución de consenso y parece poco razonable plantear que se tiene que votar por narices al candidato de la minoría mayoritaria, cuando existen otras posibilidades. Eso es lo que pedía (y consiguió) UPN en el Gobierno navarro. Este es un caso distinto, porque estamos entre compañeros y compañeras, pero ninguna salida sería ilegítima.

Yo apuesto por no tensar más la cuerda, quizás por una especie de síndrome de estocolmo que me lleva más a intentar no enfadar al de enfrente, más que contentar a los más cercanos. También porque Cayo me parece buen tío (no voy a decir que seamos amigos, pero creo que tenemos cierta empatía) y creo que no sería un mero "hombre de paja" de otras personas y grupos que sí me generan más reticencias. Y sobre todo por evitar una repercusión pública que nos haría daño, porque tras lo vivido en la noche del domingo, me temo que no se aceptaría de buen grado ninguna otra salida. Pero también me fastidia, porque no deja de ser un cierto chantaje moral; como digo, aunque no las comparta, otras salidas son legítimas y se ha metido una enorme presión sobre ellas, que no es justa.

La resolución de la VIII Asamblea, hace cuatro años, fue muy controvertida. La candidatura de Gaspar Llamazares no obtuvo mayoría suficiente por muy poco en el reparto de delegados al Consejo, pero se incorporaban los Coordinadores de las federaciones, y le dieron la mayoría. Esa incorporación se debía a una enmienda aprobada en la misma Asamblea y surgió el debate: ¿cuándo entraba en vigor esa norma?. La polémica fue gorda y no exenta de razones, pero no es el tema al que iba en esta ocasión: lo que afecta a la situación actual es que la situación fue especialmente compleja por el hecho de que las otras dos candidaturas estaban dispuestas a ponerse de acuerdo para nombrar a otra persona como Coordinador (Enrique Santiago). Aquello era perfectamente legítimo, como lo habría sido ahora cualquier otra combinación. Es cierto que fue todo un detalle que Enrique se retirase para que Gaspar fuera elegido. Pero también es cierto que intentó quitarle el puesto a la primera de cambio en el siguiente Consejo Político.

Si volvemos a 2008, no me parece justo, por tanto, pedir al resto de candidaturas que apoyen a Cayo por ser el más votado. Podría ser una buena solución, ya he dicho, pero tendría que salir de su propia voluntad. No se puede poner la condición de ser apoyado por el resto cuando se ha explorado la posibilidad previamente y se conocía que no existía consenso: si se propone (y fue él mismo quien lo propuso) reabrir el melón y posponerlo, habrá de ser con todas las consecuencias.

Solo pido una cosa a todas las personas a las que concierne tomar una decisión: levantemos por un momento la cabeza y pensemos en la gente que nos está observando. Si hemos tenido que retrasar la elección, que sea para que la nueva dirección consiga un apoyo sin precedentes; igual que lo han tenido el resto de decisiones de la Asamblea.

Muy bonito, pensaréis: ¿y eso cómo se consigue? Es relativamente fácil: que hable la gente, que se vean las diferentes opciones, que se busque la que obtenga más consenso. Si no es posible una sola que se midan fuerzas con discreción y que se vaya desde todas las partes con la actitud de ponerse inmediatamente detrás de la más respaldada. Busquemos entonces un buen acuerdo para repartir las responsabilidades en una dirección realmente compartida y colectiva y quizás entonces no sea tan difícil lograr que ese equipo, encabezado por quien corresponda, logre un apoyo prácticamente unánime.

Y a partir de ahí, a trabajar... Alguna propuesta voy a hacer también en torno a eso, pero lo dejo para el siguiente apunte.

P.D. : En la foto, Cayo Lara hace sonar La Internacional con una cajita de Dolores Ibárruri. A su izquierda le siguen (perdón si me cuelo en alguien) Manolo Cámara, Juan Iglesia, Clara Alonso, Toni Morillas (?), Willy Meyer, Ginés Fernández y Eberhard Grosske. Y al frente, la compañera que hacía la traducción a la lengua de signos, claro.

Comentarios

R. Hortaleza ha dicho que…
muy interesante, muchas gracias. es reconfortante comprobar que en el fondo todos estamos de acuerdo.
PD- le trasmitiste a maría nuestras disculpas? gracias
Un saludo
Iñaki ha dicho que…
Pienso igual que tu, Juan. Yo apoyaba la candidatura de la N-II, pero una vez vistos los resultados de la asamblea y medio-conocida la personalidad de Cayo Lara, creo que habría que darle una oportunidad...
Jorge ha dicho que…
Otro tema que no has tocado, y que podría dar para la sexta entrega, es la composición de la dirección que encabezará Cayo u otro (posible pero improbable) candidato.

Me parece tan importante como la cuestión del coordinador. Y espero que se produzca cierta renovación (ya no hablo de edad, sino de espíritu) y paridad de género.

Sería una mala noticia que en ella estén los de siempre.
María ha dicho que…
Rafa, no os preocupéis, ya hice un comentario en el blog de ceronegativo; y os vuelvo a dar la enhorabuena por el trabajo que habéis llevado a cabo.

Un abrazo y nos vemos. Gracias otra vez.

María Sánchez
Amei ha dicho que…
Estoy fundamentalmente de acuerdo con lo que dice Juan, por otra parte no creo que esto ultimo sea una sorpresa.

Siempre he estado en contra de los 51-49 y a favor de la pluralidad en las direcciones.

El tema del nombre del coordinador es lo de menos, por mi Cayo Lara ya me está bien, creo que da el perfil de ser capaz de integrar a la pluralidad.

Pero tambien me parecen legitimas otros nombres y no acabo de entender el razonamiento ese de que si no es Cayo Lara es un tongo.

Por otra parte me parece excelente el tema que abre Jorge. La cuestion mas que ¿Cayo Si / Cayo no?, deberia de ser ¿Cayo para hacer que?
Jorge ha dicho que…
Y yo añadiría, Amei, ¿Cayo (o Grosske) con quién?

Parece que la dirección va a ser plural (con una distribución de 5, 4, 3, 1 y 1 respectivamente).

Así que es crucial que no ocurra como con la Comisión Unitaria: que cada facción rellena con los nombres que decide la cuota de poder que le corresponde.

Habría que intentar que se formara un equipo integrador con la gente que más facilite esto de todas las candidaturas. A ser posible teniendo en cuenta criterios de renovación y género.

Por último, Amei (y Juan), llevais razón en que no se trata de Cayo o Tongo. Es legítimo que dos listas minoritarias planteen un candidato que puede recabar más apoyo que la minoría mayoritaria.

La ilegitimidad (o como se le quiera llamar) estriba en que la N-II ha repetido que ellos no apoyarían a una facción (IU Abierta) frente a otra (OtraIUesPosible), con lo cual estaría faltando a su palabra.

Y el problema gordo (no de legitimidad procedimental, sino sustantivo) es que la otra candidatura pasaría por el apoyo de Ángel Pérez. Lo que en mi opinión hipotecaría cualquier apuesta por democratizar IU.

Por último, me parece un poco feo que si Grosske era candidato no defendiera él su candidatura.
Amei ha dicho que…
Desde luego Jorge,
Dejemos pues la pregunta en:

¿Cayo (o Grosske) con quién y para que?
Amei ha dicho que…
Segun me cuenta la fontaneria especializada. La candidatura de Grosske (u otro) para el proximo CPF es altamente improbable, ya que la N-II esta dividida en este asunto y una parte significativa de la N-II, ante la disyuntiva Cayo vs Otro, se abstendrian, lo que haria matematicamente improbable lo que ya de por si es bastante dificil.

No obstante, lo de la candidatura alternativa a Cayo ira sonando como metodo de presión en las negociaciones
R. Hortaleza ha dicho que…
Juan, me parece fantástico que se quiera plantear la opción de que Grosske sea coordinador. Mi opinión es que sería fundamentalmente dañino para la organización pero está (estáis) en vuestro derecho. Ahora, justificarlo en el chascarrillo de "si estamos de acuerdo con el PP" es intelectualmente pobre.He visto el chascarrillo repetido 1000 veces en la blogosfera esta semana que me toca hacer lo mejor de iloveiu y te aseguro que es bastante patético. Seguro que hay cosas mejores en lo que lo podáis fundar. Un saludo. Rafa Hortaleza
Juan ha dicho que…
Rafa, si relees con atención mi apunte verás que yo no comparto el planteamiento de presentar a Eberhard, aunque pienso que sería un buen coordinador. Creo que no toca y lo único que he dicho es lo que tú acabas de compartir: están en su derecho de plantearlo. La crítica al argumento de la lista más votada no se debe a la coincidencia del PP por el mero hecho de coincidir con ese partido, sino porque el planteamiento que hacen es presidencialista y contrario al parlamentarismo y a las posibilidades de acuerdo entre grupos. Me parece que es utilizar internamente un argumento que rechazamos de plano hacia fuera.
Julián ha dicho que…
Juan, estoy de acuerdo con lo que dices. La candidatura de Eberhard, que a mí no me convence para nada, es legítima, y no creo que fuera un tongo una suma alternativa a la de los apoyos a Cayo.
Otra cosa es que resultaría un poco feo, tanto por dejar fuera e ir contra media organización, como por la imagen de que se bloqueaba después del congreso la elección del candidato del sector que parecía vencedor provisional, y también por la aludida razón de que uno de los compromisos de la NII era no pactar contra un tercero (por más que muchos pensábamos y pensamos que eso era lo que iban a hacer).
También coincido contigo en tu apreciación sobre otra de las acusaciones o prevenciones que estoy leyendo mucho. Eso de que Cayo sería poco menos que rehén o títere de lo que en la jerga polanquista algunos llaman "los duros" del PCE, una especie de secta maligna estalinista que lo controlaría todo en la sombra. Creo que es un ataque falso, que no es así, entre otras razones porque entre los "peceros" que apoyan la opción de IU Anticapitalista hay pluralidad, hay diversas sensibilidades, no es un bloque homogéneo. Y el poder del aparato del PCE es, a mi juicio, muy relativo.
Y sí, está claro que hay que hacer una dirección plural e integradora, a ver si de una puñetera vez somos capaces de trabajar en equipo y solucionar los problemas internos, que lo que hace falta es salir a la calle y ofrecer una alternativa a la crisis.