
Nuestra catedral no es que sea gran cosa, nos la dejó el amigo Juan de Herrera a medias por lo de El Escorial; y yo de arte no sé casi nada, pero dicen que el atrio es obra de Churriguera en opinión de muchos (como la Real Academia de Bellas Artes, o el Departamento de Historia del Arte de la UVa) , y por tanto tiene un valor notable. Con lo cual, el posible derribo del atrio creó una fuerte polémica, aunque los defensores del proyecto aseguraban que así se seguía el proyecto original de Juan de Herrera (ah, también decían que es que no servía más que para que fuera gente a pincharse y a hacer botellón). Los de la IU de Valladolid, ni cortos ni perezosos, hasta hicimos una recogida de firmas en defensa del patrimonio.
El caso es que la última palabra la tenía la Comisión Territorial de Patrimonio, que finalmente trasladó a través de la Dirección General su informe desfavorable. ¡Menudo chasco, don Javier! Pero él, impasible el ademán, ha decidido probar mejor suerte con la nueva Consejería de Cultura. A ver si este equipo nuevo es más sensato y se da cuenta de que don Javier, como siempre, tiene razón.
P.D.: Si pincháis en el último enlace veréis que vienen mezcladas dos noticias; de la segunda también me va a dar para hablar hoy...
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